Este antiguo manso, situado en las afueras del pueblo de Molló fue reformado pensando, ya, en convertirlo en el hotel rural “La Costa”.
Así pues, es la última casa en uno de los muchos caminos transfronterizos hacia Francia, a 5 minutos del “collet de La Costa”, en pleno camino de la retirada.
Por ella han pasado exiliados, soldados, viajeros, contrabandistas y quizás el mismísimo Conde Arnau.
Para todos fue referencia de hospitalidad como indican los signos de paz y acogida que aún conserva.


“La Costa”, conocida por sus arcadas y por el ejemplar, único en la zona, de Pino piñonero, que preside la entrada, ha sido restaurada respetando la antigua construcción y, a su vez, utilizando elementos modernos, hemos aportado confort y originalidad, lo cual te permite disfrutar al máximo tu estancia.
En la planta baja se encuentran dos habitaciones, la “Masover” y la “Eixida” a las cuales se accede desde la galería.
También hay un salón con chimenea, tv, wifi, un comedor con una larga mesa ideal para tertulias y, finalmente, la cocina donde elaboramos platos tradicionales y de mercado con productos de calidad.
En la planta superior se encuentra el resto de habitaciones y un salón con salida a la galería, tv, wifi y un piano para los amantes de la música.